Se trata de la magistrada Valeria Vittori, quien ordenó que la niña lleve los apellidos de la madre, del padre biológico y del padre socioafectivo
A pesar de que el Código Civil y Comercial argentino establece que “ninguna persona puede tener más de dos vínculos filiales, cualquiera sea la naturaleza de la filiación”, la jueza de Familia de los Tribunales Provinciales de. Así, la niña pasara a tener: el de su madre, el de su padre biológico y el de su padre socioafectivo.
La pretensión del hombre fue resistida no solo por la madre de la menor, sino también por quien ocupó el rol paterno. “En los hechos él considera que fue quien ejerció el rol paterno, por ende se niega a ser desplazado como padre y que se quite el apellido”, continuó la jueza. “La particularidad del caso es que la norma 558 del CCyC no permite que una persona pueda tener más de dos vínculos filiales”, remarcó Vittori.
Una cosa es engendrar, otra cosa es la filiación, que corresponde a funciones y roles en un núcleo familiar.